Análisis
Pájaro derribado
inXile revive Choplifter en su vigésimo aniversario y lo adapta a los nuevos tiempos, es decir, que hay zombies.
Por Rodrigo Aliende
| Publicado el día 24/01/2012 09:51
Choplifter vio la luz por primera vez en el año 1982 para Apple II. El juego, creado por Dan Gorlin en solitario, se salía de la regla porque su objetivo no era matar a todo lo que había en pantalla (esto era el medio, no el fin), sino rescatar a las personas heridas en medio del combate. Veinte años después, inXile realiza una adaptación a los tiempos modernos en conmemoración por su vigésimo aniversario.
En Choplifter HD no existe una trama que sirva de hilo conductor entre todas las misiones, aunque cada uno tiene una pequeña introducción para adentrarnos en la acción con un poco de contexto. Nuestra labor como piloto de helicópteros es salvar a aquellos cuyas vidas corren peligro. El control del pájaro es muy sencillo: únicamente necesitamos el stick izquierdo para manejarlo. Obviamente no es un simulador, pero sí que se nota el peso y la inercia a la hora de maniobrar. Hay que saber controlarlo porque moverse para esquivar el fuego enemigo es igual de importante que saber disparar al objetivo.
En el juego avanzamos de forma bidimensional, es decir, de izquierda a derecha o de derecha a izquierda, pero la profundidad también tiene su importancia. Los enemigos pueden estar en el mismo plano que nosotros o en un primer plano, lo que nos obliga a tener que virar el helicóptero para disparar a estos últimos. Esto añade un toque de dificultad y nos obliga a estar atentos a ambos lados para saber dónde está la amenaza.
Volar no es gratis y este juego no es una excepción. En el HUD se nos indica la cantidad de gasolina que nos queda. Hay que intentar calcular cuánto combustible necesitaremos para llegar a tal sitio y volver y no entretenernos por el camino. En ocasiones, para llegar a lugares más lejanos, hay que repostar. Si queremos salir por patas de un lugar infestado, también es una opción utilizar el turbo, pero hay que tener en cuenta que consume combustible, un bien muy valioso si no queremos estrellarnos. Otro medidor importante es el de la salud. Una vez se acabe, nuestro helicóptero se despedirá con una espectacular explosión. La única forma de reparar el helicóptero es volver a la base, con lo cual es importante vigilar el medidor, sobre todo en las fases más largas.
Para llevar a cabo nuestras misiones contamos con una ametralladora y un puñado de misiles. La primera es el arma básica y es recomendable dispararla en ráfagas cortas porque se recalienta muy fácilmente. En cuanto a los misiles, contamos con un número limitado y sólo se recargan cuando aterrizamos en la base. Se echa en falta una mayor variedad de armas, como las que tienen nuestros enemigos. Nos encontramos con una oposición de todo tipo: infantería a pie, con lanzacohetes, con pulsos electromagnéticos, torretas antiaéreas, etc.